Singular donde las haya. Con ella se cumplía aquello de “A nadie te pareces desde que yo te amo”, estableciendo un paralelismo con el poema de Neruda.
Algo así debió sucederle a partir de ponerse delante de la primera cámara. Paradójicamente, tiene el don de despreciarlas, ni las ve ni las mira. Se comporta cual una mujer a la que su amante le resultara indiferente. Tan segura de su poder sobre él, que crece cuando lo tiene enfrente.
BINGENALCALDE. CRITICA SOCIAL… ¡DE CINE!
DESCUBRE CUÁL ES EL DON EXCLUSIVO DE TANG WEI.
TANG WEI. ¿Cuál es el único viaje de un hombre? ¿Es realizar el viaje finito al origen, a la mujer?
Este es el jeroglífico que propone el film «Largo viaje al fin de la noche», protagonizado. 59 minutos de plano-secuencia ininterrumpido. Cada escena, un detalle con significado. Va a perderse, pero sabrá donde está. La música será su guía. Anciana conocida del cerebro de reptil.
EL DESTINO QUIZÁS SEA LA CALCINACIÓN
LAS PASIONES DE GRETA SCACCHI EN KENIA, AUSTRALIA…
¿Existieron tierras y familias casi felices entre los años que van desde 1880 a 1970? ¿Lugares y personas contentas de sus existencias? Diría que sí.
La semblanza que el cine hace de los modos de vida de las clases altas europeas de entonces, tiene visos de verosimilitud. En especial, las élites residentes en las posesiones coloniales. Llámense, India, Australia, Guinea, Kenia, Indochina… Produce envidia entrever que buena parte de la alegría vital y rectitud de principios morales, junto con sutiles hipocresías de convivencia, aceptadas por todos como mal menor y como características propias de la especie que se nos muestra, bien pudieron ser reales y suceder.
Gocen de personajes humanos simples y naturales. Cargados de bondades y maldades “caseras”, entendibles y justificables ante las que pocos se rasgaban las vestiduras. Era aquello de cuando la humanidad sabía que todos eran pecadores y se perdonaban entre ellos. “Hoy tú y mañana, quizás yo”.
Films de vidas entre 1875-1935. De cuando, prácticamente, el 100% de los habitantes del planeta se regían por leyes divinas o botas militares.
DULCE PÁJARO DE JUVENTUD. PAUL NEWMAN GERALDINE PAGE
La trama es otra maravillosa recreación de las obras shakesperianas que hizo Tennessee Willians adaptadas al Sur norteamericano.
Una delicatessen más con su sello de sabores intensos plenos de actualidad: luchas por el ascenso social, corrupción política, apariencia, vanidades, villanías y noblezas, venganzas… De fondo, los ataques brutales de la sociedad al dulce pájaro de juventud.
LA CAIDA DE LOS DIOSES.
Film «LA CAÍDA DE LOS DIOSES» (Alemania 1929-1945).
Los ojos agradecen la escenografía majestuosa y el vestuario parejo. Delatan la nobleza de cuna del director. Todo es de “El Mundo de ayer” de Zweig. Música grandiosa de Jarré con evocaciones de Wagner. Fotografía de Armando Nannuzzi y Pascualino De santis. Un logro inconmensurable; imagino que favorecido por los soberbios medios técnicos y financieros empleados en la coproducción italo-alemana.
CHÉRI. MUJERES EMPODERADAS.MICHELLE PFEIFFER
Frears, nuevamente aborda con maestría la complejidad de los amantes que caen insospechadamente víctimas del impío Cupido, pagando caro la osadía de jugar al amor. Si allí era el tiránico vizconde el estratega atrapado en su propia red, aquí es una experimentada cortesana la atrapada en la telaraña de enderezar las zozobras existenciales de un veinteañero. Bien es verdad que, como acostumbra, el realizador sabe dotar al personaje femenino de gran profundidad y humanidad.
EL DIABLO VENDE AZÚCAR EN COLOMBIA. GISELLE ITIÉ
El diablo vende azúcar en Colombia. Nombre actual: Giselle Itié; remoquete «Sabó». Seré muy breve en el comentario cinematográfico: Film vitalista de mi gusto: fresco y sabrosón. Y sobre todo, ¡NATURAL! EL DIABLO ES EL SER MÁS IMANTANTE DE LA TIERRA. Y POR SUPUESTO, ES MUJER Y NACIÓ EN MÉJICO, COLOMBIA Y ALREDEDORES.
POETAS. EL DOLOR DE LA LUCIDEZ.
Tal vez, la poesía sea lucidez maridada con trastorno, en el sentido de percibir o sentir más de modo «anormal». La facultad de ver más allá de las apariencias con las que las personas nos presentamos socialmente
Poder vislumbrar los fondos del alma de cosas y personas. Atisbar el cuadrante ciego de la famosa “Ventana de Johari”, o alumbrar partes de “la sombra rechazada” de Jung o Stanislav Grof. Dones modestos de clarividencia.








