PARÍS-TEXAS. Creo que Wim Wenders hace una apuesta ideológica:
«Para hermandades de verdad, la de la familia norteamericana de la época»
Loable, aunque optimista; si no, tendencioso y solícito a lo políticamente correcto.
No les contaré más ni haré el spoiler. Únicamente les pido que analicen cada una de las escenas fijándose en si les parecen probables. Un apunte al respecto antes de que lo vean y de que enumere los que considero aciertos, que son bastantes. Pese a la seriedad del momento, que a todos nos toca la fibra, observen si encuentran algo más que convencionalismo en el famoso diálogo transcendente previo al final.






