Seleccionar página

BLOG

SUAD, la flor del bosque de arena

SUAD, la flor del bosque de arena

SUAD, la flor del bosque de arena.
Franquear la entrada fue tal que entrar a una Haima atendida por una pareja de nubios, con ella de fuente central barboteando. Sobre la cabeza, descansando, llevaba acogida un ánfora de cabellos de camello pringados de negra arcilla.

Abrió el trirreme romano de su boca de ébano y desparramó un panal de abejas cantoras africanas que, en fila de a dos, guardaban la entrada a modo de guerreros templarios. Espada de marfil afilada, túnica blanca y la Tau de doble cruz blandida brillando bajo la garganta. ¡Dios mío! pescados inmaculados fulgían. Fósforos de niña recién barnizados.

AL PRINCIPIO, FUE EL CÁOS. ¡Y era Femenino!

AL PRINCIPIO, FUE EL CÁOS. ¡Y era Femenino!

No quisiera parecer cruel. Hay actrices y actrices… Sin rostros bellos ni esbelta figura, o con ambos dones. Luego, están quienes los poseen durante el breve aleteo del pájaro de juventud (Alicia Vikander, Keira Knight, Aitana Sanchez Gijón…). Algunas, incluso, son mariposas de primavera única. Efímeras.(Jessica Lange…) Las hay bellas y longevas anacondas ( Jennifer López, Charo López y otros charoles innombrables…). También, seres de feminidad exquisita ( Blanca Suarez, Leonor Watling, Laura Antonelli…) Todas admirables. Finalmente, está Kate Winslet.